Tu dirección de correo electrónico real es uno de tus activos digitales más valiosos. Es tu nombre de usuario en decenas de servicios, el método de…
Tu dirección de correo electrónico real es uno de tus activos digitales más valiosos. Es tu nombre de usuario en decenas de servicios, el método de recuperación de tus cuentas más importantes y un identificador único que, una vez expuesto, atrae spam y phishing de forma indefinida. Protegerla requiere tanto medidas reactivas como una estrategia proactiva.
El correo electrónico ocupa una posición central en tu identidad digital:
Antes de dar tu email a cualquier sitio, hazte esta pregunta: «¿Confío en este sitio con mi identidad real?» Si la respuesta es cualquier cosa menos un «sí» rotundo, usa una dirección temporal. El proceso: abres inbox Me, copias la dirección, la pegas en el formulario. Veinte segundos. Tu bandeja real queda intacta.
El correo temporal es la primera línea de defensa, pero una protección completa incluye más capas:
1. Usa un gestor de contraseñas para que cada sitio tenga una contraseña única 2. Activa la autenticación de dos factores en tu cuenta de correo real 3. Comprueba regularmente haveibeenpwned.com para saber si tu email ha aparecido en alguna filtración conocida 4. Usa correo temporal para newsletters, pruebas gratuitas, foros y cualquier sitio del que no estés seguro 5. Considera un alias permanente para servicios intermedios que necesitas mantener pero no quieres ligar a tu dirección principal